29/08/08

Las señoritas de SOHO. No por Picasso sino por Pizarro

La revista SOHO reconocida por su temática dirigida a la audiencia masculina, en su edición número 100, invita a modelos y personajes de la farándula Colombiana a que participen, según dicen ellos mismos: “en una parodia de las obras más famosas del arte universal hechas a nuestro estilo. Para los que decían que los desnudos artísticos de SOHO eran puro cuento”; La palabra parodia se define como una imitación burlesca, en este caso, del estilo o la obra de un autor, pero dicha burla debe tener un referente histórico que no sólo se muestre a través de la imagen, sino también, a través del contexto que se encuentra detrás de la obra.

Al hacer un recorrido visual a través de las fotografías, el espectador se encuentra con obras de arte de importante relevancia no sólo a nivel artístico sino también con gran contenido político y social. Pinturas de artistas como Vermeer que representan con un excelente manejo de la técnica lo más banal de la vida cotidiana, hasta las atrocidades más monstruosas de la guerra como La Violencia de Alejandro Obregón. Este gran espectro temático, que presenta la revista con su selección de obras, da la oportunidad de saltar de una temática a otra dejando a un lado el concepto y la técnica enfocándose, sólamente, en la obra de arte como excusa para poder exhibir el cuerpo de mujeres desnudas (lo cual es el fin de todas sus ediciones) y llenar el vacío de la edición número cien. Lo cuestionable en este punto es ¿qué tan artísticos llegan a ser estos desnudos? ¿Es El Arte según SOHO puro cuento para sacar la producción número 100?
El desnudo de muchas de las obras de arte presentadas en esta edición representan lo que está plasmado en las pinturas, pero otras sorprenden por que no responden a la fidelidad de las obras y llevan a que el espectador cuestione el por qué una mujer desnuda reemplaza a un soldado o el por qué en la obra original aparece vestida y en la fotografía no. Obviamente se puede profundizar en la explotación de la imagen femenina, el estereotipo, el ideal de belleza a través de la historia del arte y tomar una posición completamente feminista al respecto, pero este no es el caso.


Las Señoritas de Avignon de Pablo Picasso puede ser un camino para responder las preguntas anteriormente expuestas. ”En las señoritas de Avigon Picasso quiso destruir todo al mismo tiempo. El mito de la belleza era lo menos importante.” En SOHO, al parecer, re-construyen todo en un sólo escenario y el mito de la belleza es lo más importante.
Al investigar sobre la historia de esta obra, encontramos que Avignon era una calle ubicada en la Ciudad de Barcelona, España, donde se encontraban algunos burdeles. Esta pintura presenta el ofrecimiento del cuerpo de cinco prostitutas, mostrándose ante un cliente, cuyos rasgos marcan la diferencia de etnias y las cuales a través de sus poses toman un protagonismo propio dentro de la composición de la obra; la parodia en este caso, de por si muy irónica, es que en las fotografías son cinco modelos las que se muestran ante un cliente (el espectador) y hacen pensar sobre el tema de las “prepago” en Colombia.(sin ofender a todo aquel involucrado en la producción de la imagen), la idea de modelos reconocidas que ofrecen su cuerpo por dinero, alude a las mujeres de la vida alegre, no se aleja de la realidad de un acontecimiento que se da actualmente y se relaciona con el contexto de la obra original.¿Acaso es intencional esta idea? ó las personas que produjeron esta edición pasaron por alto leer el contenido histórico de esta pintura?

Técnicamente en “Las Señoritas de Avignon” hay una ruptura de la composición que se venía desarrollando tradicionalmente. Al destruir la perspectiva común que se empleaba, Picasso encuentra la manera de mostrar todos los puntos de vista en un mismo plano y con esto da inicio a un nuevo período del arte moderno llamado Cubismo. Hoy, en pleno siglo XXI, la tecnología en cuanto a imágenes ha creado nuevas formas de producirlas, de retocarlas y de editarlas. Photoshop es una herramienta que permite “destruir” la imagen y volverla a crear con nuevos efectos, colores y tamaños. En entonces que surge una nueva inquietud en cuanto a las señoritas de SOHO ¿por qué siendo Photoshop una herramienta esencial en las producciones fotográficas no es explotada como es debido? ¿por qué no fueron más osados a la hora de “deformar” el cuerpo de las mujeres? Es contradictorio y pobre el manejo técnico de la fotografía desde la dirección de arte hasta la, poco explorada, edición en Photoshop. No producen las diagonales que marcan un ritmo en el cuadro ni se acercan al magnifico planteamiento compositivo en el que trabajo Picasso por casi un año. Es una pena que no hayan explotado la técnica como era debido, para que por lo menos se hubiesen acercado un poco a la representación de la pintura.

Pero sin alejarse de la idea central y haciendo una comparación técnica “La imagen se toma, se captura; en cambio, la obra de arte se hace, se fabrica”2; al relacionar esta frase con la crítica que se viene realizando, se evidencia aún más la poca dedicación al tratar de captar la esencia de la obra original a través de la fotografía artística. En este caso la frase de Morrs es muy propicia para decir que no hubo estudio previo a la fabricación de la obra ni a cada uno de los bocetos que la fueron conformando hasta darle el sentido final de un desnudo artístico.
La revista SOHO si bien no busca copiar un estilo ya creado y establecido, busca recrear una imagen mundialmente conocida pero sin tomar en cuenta la intencionalidad de la obra ni la técnica utilizada. LA fotografía presentada no se puede tildar de un desnudo artístico, no si se compara con la obra original, no contempla la sutileza o delicadeza que se puede admirar en un desnudo artístico, o en otros casos la rudeza o dureza que pueda presentar la imagen.




Es evidente cierta pereza mental que ocupa la edición número 100 de SOHO. No hubo ningún esfuerzo conceptual para hacer de esta producción algo más interesante que el de tratar al arte como una excusa para mostrar mujeres desnudas. Entonces, se puede afirmar con toda seguridad que estas imágenes son parodias de las obras originales, que son fotografías de géneros desnudos y que la obra “Las Señoritas de SOHO”, va muy de acuerdo al target de la revista. Pero, ¿ tiene acaso esta obra un ápice de arte o desnudo artístico como lo cataloga la revista?, ¿Es el estar desnudo en la representación de una obra de arte, considerado un desnudo artístico por el hecho que la pintura es catalogada como una obra de arte universal?. Cada cual tiene una respuesta propia a estas preguntas, lo cierto es, que SOHO sigue considerándose una revista innovadora ámbito de los desnudos.

Ingo F Walther, Picasso, Taschen, Pág 37, Alemania, 1995.
2 Susan Morrs, Estudios Visuales e Imaginación Global, La Epistemología de la Visualidad en la Era de la Globalización. 2005

Por: Jenny De Oliveira M.
y
Zully Sotelo